Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de julio de 2012

¿CUÁL ES EL OLOR MÁS DESAGRADABLE DEL MUNDO?

Aunque es difícil establecer un ranking de hedores, la mayoría de los expertos coinciden en que el olor más desagradable del mundo es el que genera el mercaptano. Se trata de un compuesto sulfurado que genera la materia en descomposición, y que en estado puro emite un "tufo" que puede hacernos sentir realmente enfermos. Quienes lo han olido comparan su hedor con el que desprenden los huevos podridos o unos calcetines muy usados. 

No obstante, este aroma fétido también ha resultado ser útil: añadiendo un derivado, el metilmercaptano, al gas natural se consigue que este combustible, que es inodoro, pueda ser detectado por el olfato humano, alertando de posibles fugas. De ahí que se pueda afirmar que el mercaptano también ha salvado muchas vidas.

El mercaptano se añade además a los combustibles de los reactores y a los pesticidas.

¿HAY OLORES QUE ACORTAN LA VIDA?

Estudios recientes en organismos modelo (moscas, ratones…) y en humanos han revelado que las experiencias sensoriales pueden tener un impacto importante en cuestiones de salud, en el desarrollo atlético y en el ritmo envejecimiento. En concreto se ha confirmado que los gusanos y las moscas de la fruta que son incapaces de oler o saborear viven más tiempo.

Usando genética molecular, investigadores estadounidenses de las universidades de Michigan y Houston han tratado de averiguar a qué se debe. Y han conseguido demostrar que el olor que más altera la fisiología y afecta a la longevidad es el del dióxido de carbono (CO2). Según una serie de experimentos, las moscas genéticamente modificadas que han perdido la capacidad de oler el CO2 viven más que aquellas con capacidades olfativas normales. Además, son más resistentes al estrés. “Estamos trabajando duro para entender cómo la percepción sensorial afecta a la salud”, explica Scott Pletcher, responsable del estudio. “De algún modo hay un grupo de neuronas cuyo principal cometido es detectar el CO2 que son capaces de provocar cambios que aceleran el envejecimiento”. El reto ahora es entender cómo.